KINBALL


¿Qué es?

Es un deporte alternativo, practicado con un balón gigante (1,22m de diámetro, 1kg), en el que juegan tres equipos simultáneamente (cuatro jugadores por equipo). Nace en Québec, (Canadá), de la mano de un profesor de Educación Física llamado Mario Demers, quien lo crea en 1986 con el fin de fomentar el trabajo en equipo, la coeducación, la incorporación social, y el espíritu deportivo. El juego se basa en una estrategia de saque y recepción que va involucrando a los tres equipos. El balón se pone en juego por uno de los equipos, mediante un saque especial en el que intervienen siempre los cuatro jugadores. El objetivo del equipo que realiza el saque (atacante) es lanzar el balón intentando dificultar al máximo la recepción, para conseguir que el balón toque el suelo.

¿Por qué el Kin-Ball?

Proponemos la actividad cocurricular de Kin-Ball, en estos momentos de necesaria innovación educativa, como un valor añadido al programa de actividades en los Centros Cívicos e Instalaciones Deportivas, encaminado a aumentar las redes de apoyo de los y las ciudadanas, buscando reducir la brecha que separa a las personas que tienen un alto nivel de inclusión social de las que tienen bajo nivel de inclusión social. El Kin-ball se integra en los Centros Cívicos, desde una orientación comunitaria de trabajo en RED, centrada en la persona y su entorno, como un recurso para el Departamento de Servicios a la Ciudadanía y Deportes y otros agentes propios de la Comunidad Educativa. Se trata de utilizar el kin-ball como una acción socio-educativa intencional que incremente las competencias personales, sociales y ciudadanas del alumnado mediante una práctica deportiva que permita la atención a la diversidad presente en los barrios de Vitoria-Gasteiz. La propia dinámica del Kin-Ball y su reglamento, fomentan la convivencia entre personas de diferente edad, clase social, sexo, capacidad, etnia, religión… obteniendo resultados desde los primeros momentos de juego.

Objetivos de Kin-ball

Promover la cooperación, el respeto y el juego limpio, exigiendo un verdadero trabajo en equipo que elimina el individualismo. Favorecer la incorporación social del alumnado y la creación de redes de apoyo a nivel socio-comunitario. Promover la igualdad de género, fomentando la competición mixta de hombres y mujeres practicando juntos el mismo deporte. Promover la integración de deportistas con discapacidad, ya que esta práctica deportiva facilita la participación al mismo nivel.